El aceite de oliva español es mucho más que un ingrediente esencial en la dieta mediterránea; es un símbolo de historia, tradición y excelencia. Con miles de años de antigüedad, su origen se remonta a las antiguas civilizaciones fenicia y romana, que ya cultivaban olivos en las fértiles tierras de la península ibérica. Desde entonces, España ha perfeccionado sus técnicas de producción, convirtiéndose en el líder mundial en calidad y cantidad de aceite de oliva.
TIPOS Y VARIEDADES
La excelencia de Castilla en cada gota
El campo y los agricultores son nuestros mayores socios. Su dedicación y esfuerzo permiten elaborar un aceite de oliva virgen extra que refleja la riqueza y autenticidad de Castilla.
El proceso comienza con el cuidado de los olivos, muchos de ellos centenarios, y continúa con técnicas de extracción en frío que preservan al máximo las propiedades y el sabor del aceite. La diversidad de variedades cultivadas en estas tierras garantiza una amplia gama de aceites, desde los más intensos hasta los más suaves y equilibrados.
La labor conjunta con los agricultores asegura un producto de calidad excepcional, fruto del respeto por la tradición y la innovación constante.
VARIEDADES
ARBEQUINA
Dulce, suave y delicado, con amargor y picor muy ligeros.
PICUAL
Intensidad alta, con notas amargas y picantes marcadas
HOJIBLANCA
Equilibrado, con un inicio dulce, un toque amargo y un picor moderado al final.
CORNICABRA
Amargo y picante pronunciados, con un sabor persistente.
MANZANILLA
Dulce y ligeramente amargo, con un picor bajo a moderado
CUQUILLO
Dulce y frutado, con notas suaves de amargo y picor.